Tantos días de buen tiempo son un lujo para nosotros, los perros, con este sol que hace desde buena mañana no hay ninguno de nuestros dueños que no quiera salir a estirar las patas sacándonos, además, de paseo. Por el parque, por la ciudad, sacándoles nosotros a ellos a base de estirarles de la correa… Poco importa quién saque a quién, al final el placer acaba siendo mutuo. Pero claro, como bien saben los cachorros tras revolcarse en el barro, siempre llega el momento en el que toca mojarse, aguando la lluvia todos esos paseos de los que disfrutamos ahora. ¿Todos? No, porque hay un accesorio para mascotas que viene en la ayuda de todos esos perros y dueños que quieren seguir disfrutando de sus paseos: el chubasquero transparente para perros.
Hay muchos chubasqueros: algunos tan sencillos como una bolsa de supermercado, en los que cabría cualquier caniche sin que perdiese su permanente, y otros más sofisticados, como un dueño caminando con dos paraguas: uno para él y otro para su perro, con la incomodidad que eso supone. Y también los hay a medias, como el chubasquero transparente para perros que hoy os destaco como accesorio más pero de la semana. Y es que está expresamente fabricado para nosotros, disponiendo de varios tamaños para que pueda entrar desde un Yorkshire a un Pastor Alemán, ambos sin llegar a mojarse más que lo imprescindible. No es que este chubasquero transparente proteja al 100 % de la lluvia, pero si llegaremos bastante menos mojados que si hubiéramos salido sin él.
La próxima vez que llueva y planeéis quedaros en casa sin sacar a vuestra mascota de paseo, pensad en ponerle este chubasquero transparente para perros, es una solución realmente ingeniosa contra el agua. Y cómoda, casi parece que no lleves nada. Bueno, eso es exagerar, pero mucho peor es mojarse…

ué fiesta, diario, qué fiesta! Ayer lo pasamos genial celebrando el cumpleaños de mi dueño bebé, como ya te dije vinieron muchos de los amigos y familiares de mis dueños. Además de Rodolfo, con el que compartí toda una tarde de celebración. Imagina, al final acabamos los dos juntos en el jardín, con Orión y la gata Alfredo, compartiendo una amigable conversación, algo de merienda y, como no, unos cuantos lametones, que supieron más dulces que toda una caja de galletas de perro…
e respira la emoción en casa, diario, hoy hay fiesta de cumpleaños. Y no de Orión ni mía, que ya sabes que nosotros no celebramos los años como lo hacen los humanos, sino de nuestro dueño bebé, que justamente hoy es su aniversario. ¿Te lo puedes creer? Parece que fue ayer cuando nos despertaba a berridos porque tenía hambre, y ahora es capaz hasta de balbucear alguna palabra. Cómo pasa el tiempo…
o sabes cómo son de frías las mañanas últimamente, diario, se te quedan tiesos hasta los pelos de debajo de la cola. Incluso aunque la lleves entre las patas, imagina. Y si hablamos de patas… tengo que contarte lo que nos ha pasado esta mañana a la hora del paseo. ¡Nos hemos caído los tres al suelo! Sí, diario, Orión, mi dueño y yo. Como si fuéramos unos Caniches ensayando un número de circo…
Después de varias semanas en las que llevo haciendo el perro y sin recomendaros ningún accesorio para mascotas, toca desperezarse y poner de nuevo las patas sobre el teclado para hablaros de un objeto imprescindible para vuestro peludo: la cama. Claro, es imprescindible para todos, que dormir en el suelo es más incómodo que olerse el trasero a uno mismo. Por eso, la cama que os traigo hoy es realmente práctica y cómoda para el perro, pero también para su dueño, ya que se limpia muy fácilmente y no ocupa excesivo sitio en casa: la
Qué haríamos los perros si no pudiéramos descansar a gusto… Bueno, seguramente no pararíamos de dar la brasa corriendo de un lado para otro, subiéndonos al sofá como si estuviéramos entrenando para un concurso de “agility”, ladrando con sólo escuchar una mosca… Sí, realmente sería bastante molesto para nuestros dueños si los perros no pudiéramos descansar cuanto necesitamos, terminando tan agotados al cabo del día que seguro que no podríamos mover ni una pata. Y eso es algo que no nos ocurre a ninguno porque, al final, todos acabamos durmiendo aunque sea encima de una piedra. Vale, puede que los perros tampoco seamos tan exquisitos cuando el agotamiento puede con nosotros, pero siempre alejaremos más a ese cansancio cuanto mejor descansemos. Es algo tan lógico como no meter la mano dentro del hocico de un Rottweiler…
or fin han pasado todos los ajetreos, diario, la casa ha vuelto completamente a la normalidad. Los habituales paseos matutinos a la hora de siempre, mis dueños, Orión y yo como únicos inquilinos de nuestra casa, los adornos volvieron a la misma caja en la que estaban guardados, procediendo a ocupar su polvoriento hueco en el desván, Rodolfo y yo nos vemos todas las tardes, igual que antes de las Navidades… Aunque eso sí: se han acabado las interminables horas a la mesa desde la que siempre se caía algo de comer…
stos humanos no tienen paciencia… ¿Te acuerdas de que ayer te comentaba que olía a regalos en el armario del dormitorio de mis dueños? Pues hoy ya tengo el mío, se ve que no han podido esperar y ya tenemos la casa escampada con el papel de regalo de dichos paquetes. Sí, a Orión le ha gustado más esparcir y romper todo ese papel que liarse a mordiscos con su enorme hueso de galleta…

