Las condiciones climatológicas y geográficas de España la convirtieron desde la antigüedad en una tierra única para el cultivo de la vid y su posterior maduración hasta la obtención del vino y, actualmente, casi no hay comunidad que no posea una región vitivinícola propia y reconocida. Hoy dedicaremos la sección a una de las más conocidas: Rioja.
Rioja es todo un referente en cuanto a vino de calidad en España, todos conocemos de sobra sus extraordinarios caldos. De una orografía heterogénea, un clima algo severo en invierno aunque muy suave en primavera y, sobre todo, caluroso y luminoso en el verano, aporta las condiciones necesarias para la obtención de una uva de calidad.
La región vitivinícola de Rioja está dividida en tres zonas principales que se caracterizan por su influencia climática tanto atlántica como mediterránea.
Rioja Alta: de una extensión aproximada de 26.780 hectáreas, las uvas criadas en esta parte de Rioja aportan al vino un grado medio de alcohol, con gran cuerpo y acidez total siendo vinos idóneos para su envejecimiento en barrica. Recibe la influencia del clima atlántico. Rioja Alavesa: abarca unas 12.930 hectáreas produciendo básicamente unos tintos de una graduación y acidez medias, siendo los más aptos para el consumo como vino joven. La influencia climática es mixta, tanto atlántica como mediterránea. Rioja Baja: con 23.870 hectáreas, y una influencia claramente mediterránea, se producen los tintos y rosados con una mayor graduación y extracto, por pertenecer a una zona más parecida a la autóctona de la vid.
El consejo regulador de la Denominación de Origen de Rioja establece cuatro tipos de vino según sea el proceso de envejecimiento elegido para su producción.
Vinos jóvenes: no han pasado por barrica teniendo un año o dos, por lo que conservan el sabor afrutado y fresco en sus características primarias. Vinos de crianza: en su tercer año que, por lo menos, han pasado un año en barrica y algunos meses en botella, siendo de seis meses como mínimo en barrica para los blancos. Vinos de reserva: son una selección de cada añada que, por sus inmejorables cualidades, han envejecido durante tres años, de los cuales uno como mínimo es en barrica. Para los blancos, el período mínimo de envejecimiento es de dos años, con seis meses mínimo en barrica. Vinos de Gran Reserva: selección de vinos pertenecientes a una añada considerada excepcional que han madurado dos años como mínimo en barrica y otros tres en botella. Los vinos blancos de esta categoría tienen un proceso de envejecimiento de cuatro años, de los cuales seis meses como mínimo son en barrica.
Los vinos de Rioja están entre los siete más importantes a nivel mundial, alcanzando la fama tanto en España como fuera de nuestras fronteras, convirtiéndose, además, en todo un referente de calidad y exigencia a nivel de producción para que podamos disfrutar con cada botella del sabor y carácter propios del mejor de los caldos. La variedad de bodegas es amplia, por lo que siempre dispondremos de un vino de Rioja que se adapte como madurado aposta a cualquiera de nuestros platos.
Referencias: Denominación de Origen Calificada Rioja, Vinos y más vino.